10 de diciembre de 2016

EL TEATRO PIENSA EN LOS AUTISTAS

Robredo Ortiz, Masturini, Benítez y Pérez Cortés

Una singular experiencia teatral culmina el próximo sábado. Sobre el escenario se desarrolla un musical basado en una fábula de La Fontaine, La gallina de los huevos de oro. La platea, en tanto, marca un contrapunto de movimiento y voces, con una tenue luz de sala que tiende un puente de continuidad hacia el escenario. Gran parte de los espectadores son chicos de condición autista o similar, que requieren que se atienda a algunos detalles para que puedan disfrutar de la función sin que se vean molestados en su hipersensibilidad.
El Ministerio de Cultura de la Ciudad, respondiendo a una iniciativa destinada a ampliar las posibilidades de vida social de las familias con chicos autistas, convocó a la dramaturga María de las Mercedes Hernando y a Valeria Ambrosio para la puesta en escena. Trabajaron con profesionales del tratamiento del autismo y miembros de asociaciones de padres.
"Nos orientaron en cuanto a qué debíamos tener en cuenta para llegar más directamente a su atención, como no alterarlos con sorpresas fuertes y anticipar las acciones en las canciones, o no apelar a la metáfora, porque toman el texto literalmente", explica Ambrosio. Un volumen de sonido moderado, la música sin estridencias y ante todo mantener media luz de sala fueron otras tantas condiciones que permiten incluir en forma distendida a este público especial.
Así los chicos, a veces hiperkinéticos, otras con dificultades de regulación en la recepción de estímulos, pueden por momentos salir a corretear por los pasillos, donde si hace falta los atajan con tranquilidad padres de las asociaciones. Y si no hace falta, los dejan. Otros se tapan los oídos, como para moderar la llegada de los sonidos, pero dirigen la mirada y el cuerpo hacia el escenario, interesados en la trama de un hombre codicioso, desconectado de los afectos de los demás, que quiere acaparar el oro de la gallina. Muchos entran y salen y vuelven a entrar en relación con lo que ocurre en escena. La obra está encarnada por Esteban Masturini, Flor Benítez, Emanuel Robredo Ortíz e Ignacio Pérez Cortés.
Hay también espectadores que son los mismos de cualquier función de teatro para chicos. "Todo público infantil lo puede disfrutar, es genial la experiencia", destaca Ambrosio. "Se genera un espacio de gran libertad y hay chicos que vuelven a cada función. Ellos ponen las reglas de juego, y la adrenalina de los actores está puesta en manejar la función sin que se pierda la empatía con el público." "Con la reescritura de la fábula para estas funciones surgió algo extraordinario, quedó una obra mucho más poética", dice la autora. "Estos chicos me han enseñado a escribir mejor, con un mayor poder de síntesis."

La gallina de los huevos de oro

Regio, Córdoba 6056.
Sábado 17, a las 12
Entrada libre (se retiran en el teatro o se reservan a info@redea.org.ar )

2 de octubre de 2016

Un espacio de juego pensado para que chicos de hasta cinco años puedan interactuar con las obras de Kandinsky, Mondrian, Monet y Van Gogh. Un taller de murales para toda la familia. El CCK queda en Sarmiento 151, CABA.
Un espacio de juego pensado para que chicos de hasta cinco años puedan interactuar con las obras de Kandinsky, Mondrian, Monet y Van Gogh. Un taller de murales para toda la familia.