Con los chicos de la sala naranja cantamos la canción del acto del 25 de mayo y para recordar la letra hicimos estos dibujos...


30 de mayo de 2013
28 de mayo de 2013
28 de mayo: DÌA DE LOS JARDINES DE INFANTES Y LAS MAESTRAS JARDINERAS
Hoy se festeja en todo el país el Día de los Jardines de Infantes y de la Maestra Jardinera.
Para esta celebración se tomó el 28 de mayo, por ser el día en que falleciera
la primera maestra jardinera argentina,
Rosario Vera Peñaloza.

Para esta celebración se tomó el 28 de mayo, por ser el día en que falleciera
la primera maestra jardinera argentina,
Rosario Vera Peñaloza.

En este día tan especial a todas las maestras jardineras,
quiero desearles un ¡muy feliz día!
quiero desearles un ¡muy feliz día!
Ser Maestra Jardinera y
trabajar con los niños, es la mejor profesión que
podrìamos haber elegido y los niños nos lo demuestran todos los dìas en el jardìn..
Disfrutemos de esos
momentos con ellos y brindémosle todo nuestro amor y fantasía para que podamos seguir creciendo.
“Jardinera, Jardinera”
Un mundo de sueños, de tu mano va,
junto a tus pequeños, maestra-mamá.
Juego y ternura para comenzar,
la gran aventura de querer volar.
Y desde cada rincón los guiarás,
para que puedan descubrir la realidad.
Con un dulce mensaje de ilusión,
recortado con tijeras y pintado con crayón.
Jardinera, jardinera corazón de papel glasé,
jardinera nunca pierdas tu sonrisa de amor y fe.
25 de mayo de 2013
17 de mayo de 2013
DÍA DE INTERNET
El 17 de mayo es el dia de internet. Se celebró por primera vez el 25 de octubre de 2005.
Para más información: http://diadeinternet.org/2012/index.php?body=ppal&lang=es
16 de mayo de 2013
¿A DÒNDE VAMOS ESTE FINDE?
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Pinocho y Coppelia Luego del éxito de El cascanueces y las princesas encantadas, el Konex estrena un nuevo espectáculo de ballet para niños. En este caso, se retoman los cuentos clásicos de Carlo Collodi -Pinocho- y Ernst Hoffmann -El hombre de arena- para armar con sus personajes un nuevo argumento, con guiños a los chicos de hoy. Con todo el encanto de la danza clásica y contemporánea Días y horarios: Domingo, 11:00 hs., desde 19-05 hasta 21-07 |
14 de mayo de 2013
108° ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE ANTONIO BERNI
Un día como hoy, hace más de cien años, nacía el reconocido pintor, grabador y muralista Antonio Berni.
Berni nació en la ciudad de Rosario un 14 de mayo de 1905. Fue un reconocido artista del arte contemporáneo, que logró cautivar la atención de los demás a través de sus obras que con el tiempo ganaron gran popularidad. Sus comienzos se remontan a París, en donde dio sus primeros pasos gracias a una beca que le permitió estudiar en los talleres de dos reconocidos pintores: André Lhote y Othon Friesz. En esos años experimentó diferentes orientaciones plásticas.
Con el paso de los años, tras su regreso a la Argentina, Berni supo volcar en sus pinturas los temas sociales de la época y representar el pensamiento colectivo. Sus obras, entre las que se destacaron las historias de Juanito Laguna y Ramona Montiel, lo convirtieron en un mito y en uno de los artistas más reconocidos del país. El 13 de octubre de 1981 falleció en Buenos Aires, víctima de un accidente doméstico
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Doodle de Google |
Con el paso de los años, tras su regreso a la Argentina, Berni supo volcar en sus pinturas los temas sociales de la época y representar el pensamiento colectivo. Sus obras, entre las que se destacaron las historias de Juanito Laguna y Ramona Montiel, lo convirtieron en un mito y en uno de los artistas más reconocidos del país. El 13 de octubre de 1981 falleció en Buenos Aires, víctima de un accidente doméstico
11 de mayo de 2013
4 de mayo de 2013
MÚSICOS QUE TOCAN DESDE EL ALMA
Por Desiree Jaimovich
El lunes dieron un recital gratuito en el Hospital Garrahan. Música para el Alma es un proyecto que reúne a músicos de orquestas sinfónicas y coros de todo el país. Se presentan en hospitales, escuelas de educación especial y geriátricos. La iniciativa surgió luego de la muerte de la novia del director, Jorge Bergero.
"Estoy nervioso", confiesa mientras se calza la nariz roja y agarra fuerte su violoncello. El que habla es Jorge Bergero, integrante de la orquesta estable de Colón y creador de Música para el Alma, un proyecto solidario que reúne a más de 200 músicos de diferentes orquestas sinfónicas y de coros nacionales que buscan acompañar con su arte a personas que viven situaciones difíciles. Con ese fin se acercan hasta hospitales, geriátricos y escuelas de educación especial a brindar conciertos gratuitos, que producen 100% a pulmón, ya que no cuentan con ningún tipo de financiamiento.
"Queremos regalar una sonrisa donde más se necesita", asegura Jorge mientras se acomoda junto a sus más de 100 compañeros en el salón blanco del Hospital Garrahan. Esta escena se dio el lunes mientras los músicos ultimaban detalles antes de arrancar con la función para cientos de pacientes, médicos y otros tantos curiosos que se iban sumando como público. Fue el recital número 11 que hicieron en los ocho meses que lleva funcionando Música para el Alma; un proyecto detrás del cual hay una trama de amor que conmovió al director de cine Eliseo Subiela a tal punto que les dedicó un guión. Cuando estaba ensayando con los músicos para ir al Hospital Borda –donde tocó a fines del año pasado- algunos de ellos le sugirieron que lo contactara y le contara qué me motivó a hacer este proyecto. Es que lo que estaban por hacer los remitía a la famosa escena de la película "Hombre mirando al sudeste", donde una orquesta toca en una explanada afuera del hospital Borda. Así fue que llamó a Subiela y le contó cómo su historia, que es la de María Eugenia, su novia.
"A comienzos del 2011, mientras ella se trataba por un cáncer de pulmón en Fundación Salud, se le ocurrió que podíamos hacer un recital allí, porque ella era cantante, para levantar el ánimo de los internados. En mayo de 2011 toqué el cello durante la presentación del libro de la directora de esa entidad, Stella Maris Maruso. Eugenia estuvo presente pero no pudo cantar porque a esa altura ya no se podía mover", cuenta Jorge. Cuando ella falleció, a fines de diciembre de ese año, él decidió darle forma a esta idea que se empezaba a gestar. Su primer recital oficial lo dieron en agosto del año pasado en el Instituto de Santa Lucía, una escuela para niños no videntes. "Los chicos se conectaron profundamente con lo que estaba sucediendo; un claro ejemplo del poder transformador que tiene la música", dice. Dese ese entonces tocó en el Hospital Gutiérrez y el Moyano, entre otras tantas instituciones. Ahora, el plan es seguir tocando en todas las provincias que pueda "Y llevar el mensaje de paz de María Eugenia", aclara. Pero para eso necesitaría comprar un micro para trasladarse junto a todos los músicos. Ése confiesa es su sueño. Sólo le falta conseguir fondos. "Ya se va a dar", dice esperanzado mientras se va corriendo porque ahora sí, el show debe empezar.
Una nena con un barbijo tironea la pollera de la mamá. Quiere acercarse al escenario improvisado donde suena el Twist del Mono Liso de María Elena Walsh. Es que junto a la banda, hay dos payasos que hacen todo tipo de muecas. "¡Tienen narices rojas, mamá!", dice sorprendida. Y así es, los payasos, al igual que el resto de los músicos están con narices rojas. Una invitación a reírse, justo ahí donde la enfermedad trae lágrimas. El recital sigue mientras el público acompaña con aplausos y un eventual vaivén de caderas, cuando el tema invita a hacerlo. El tenor y la soprano son recibidos con especial ovación. "¡Esto es único, qué voces, por favor!", dice una enfermera apoyando una mano sobre su mejilla en un símbolo que mezcla sorpresa con placer. El cierre, como no podía ser de otra manera es grandilocuente. No porque intente ser majestuoso, sino porque el público se deja invadir por esa alegría que inunda el lugar. Y así, de pronto y casi sin pensarlo, músicos, pacientes y curiosos se confunden cantando "La oda a alegría" de Schiller. El aplauso es ensordecedor. Ellos, los artistas saludan y prometen volver, porque el show debe continuar.
"A comienzos del 2011, mientras ella se trataba por un cáncer de pulmón en Fundación Salud, se le ocurrió que podíamos hacer un recital allí, porque ella era cantante, para levantar el ánimo de los internados. En mayo de 2011 toqué el cello durante la presentación del libro de la directora de esa entidad, Stella Maris Maruso. Eugenia estuvo presente pero no pudo cantar porque a esa altura ya no se podía mover", cuenta Jorge. Cuando ella falleció, a fines de diciembre de ese año, él decidió darle forma a esta idea que se empezaba a gestar. Su primer recital oficial lo dieron en agosto del año pasado en el Instituto de Santa Lucía, una escuela para niños no videntes. "Los chicos se conectaron profundamente con lo que estaba sucediendo; un claro ejemplo del poder transformador que tiene la música", dice. Dese ese entonces tocó en el Hospital Gutiérrez y el Moyano, entre otras tantas instituciones. Ahora, el plan es seguir tocando en todas las provincias que pueda "Y llevar el mensaje de paz de María Eugenia", aclara. Pero para eso necesitaría comprar un micro para trasladarse junto a todos los músicos. Ése confiesa es su sueño. Sólo le falta conseguir fondos. "Ya se va a dar", dice esperanzado mientras se va corriendo porque ahora sí, el show debe empezar.
Una nena con un barbijo tironea la pollera de la mamá. Quiere acercarse al escenario improvisado donde suena el Twist del Mono Liso de María Elena Walsh. Es que junto a la banda, hay dos payasos que hacen todo tipo de muecas. "¡Tienen narices rojas, mamá!", dice sorprendida. Y así es, los payasos, al igual que el resto de los músicos están con narices rojas. Una invitación a reírse, justo ahí donde la enfermedad trae lágrimas. El recital sigue mientras el público acompaña con aplausos y un eventual vaivén de caderas, cuando el tema invita a hacerlo. El tenor y la soprano son recibidos con especial ovación. "¡Esto es único, qué voces, por favor!", dice una enfermera apoyando una mano sobre su mejilla en un símbolo que mezcla sorpresa con placer. El cierre, como no podía ser de otra manera es grandilocuente. No porque intente ser majestuoso, sino porque el público se deja invadir por esa alegría que inunda el lugar. Y así, de pronto y casi sin pensarlo, músicos, pacientes y curiosos se confunden cantando "La oda a alegría" de Schiller. El aplauso es ensordecedor. Ellos, los artistas saludan y prometen volver, porque el show debe continuar.
1 de mayo de 2013
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